Quimeralia ya habla inglés
Quimeralia nació en español de México y así va a salir primero: en Google Play, sólo en México. Pero queremos que el juego llegue a más lugares, y para eso tenía que poder contarse en otro idioma. Esta semana pasó: Quimeralia ya habla inglés, de la primera línea de la Maestra Engracia a la última página del bestiario.
Escrito en español, contado en inglés
El guion de Quimeralia se escribe en español desde el principio; el inglés es una traducción, no al revés. Son unas 22,500 palabras: las pláticas con la gente del valle, los pactos, la crónica, los encargos y la ficha de cada una de las 68 quimeras en el bestiario.
Antes de traducir una sola línea hicimos un glosario, para que el valle sonara igual en todas partes. La Turbia, el poso morado que enferma a las quimeras, es the Murk, y una quimera enferma está murky, turbia, nunca «malvada». Las cuatro esencias se llaman Ember, Dew, Root y Wisp, porque hay que entenderlas para pelear. Y la Maestra Engracia es Master Engracia.
Lo que no cambia son los nombres: las 68 quimeras se llaman igual en los dos idiomas. Alambiquín es Alambiquín y Rescoldo es Rescoldo. Son parte de lo que es el juego, y nos gusta que alguien que juega en inglés aprenda a decir Hontanar.
Lo que cuidamos al traducir
En Quimeralia las quimeras se ganan, nunca se capturan, y eso tenía que seguir siendo cierto en inglés. Por eso hay palabras que el inglés no usa en este juego: nadie atrapa a nadie. Una quimera joins tu equipo cuando decide quedarse contigo.
También pensamos en lo que va a pasar después. El juego sigue creciendo, y cada vez que cambiemos un texto en español, su inglés se quedaría viejo. Así que el juego guarda, junto a cada traducción, la frase en español que tradujo. Si el español cambió, esa línea se ve en español hasta que pongamos al día su inglés: preferimos una frase en el idioma original a una traducción que ya no dice lo mismo. Y una prueba nos avisa de cada una que falte.
Cambiar de idioma a media partida
El juego elige solo: si tu teléfono está en inglés, Quimeralia te habla en inglés; si no, en español. Y en Opciones hay un renglón nuevo, Idioma, para elegir el del teléfono, español o inglés. Se cambia en el momento, aunque estés a media partida, y tu avance no se toca.
Esto no salió a la primera. Las pruebas del juego pasaban todas, pero al probarlo en un teléfono de verdad tocamos «Idioma» y no pasaba nada: el juego se volvía a armar, sí, pero con los textos de antes. Era un problema de orden: primero se armaba el juego y después llegaban las palabras nuevas. Ahora llegan primero.
Mientras tanto, en el valle
No todo fue traducir. Los seis caminos largos que unen los lugares del valle se sentían vacíos, así que les pusimos lo que tendría un camino de verdad: carretas de heno, cercas, troncos caídos, apachetas de piedra en la senda de la sierra y vagonetas en el socavón. No son adorno nada más: no se pueden atravesar, hay que rodearlos.
En el Socavón viejo, los ademes de madera que sostienen el techo de la mina llevan un farol colgado. De día casi no se nota; de noche es lo único que alumbra el camino.
Y una cosa que notamos jugando hasta el final: cuando ya tenías a las 68 quimeras, los lugares del valle se quedaban sin ninguna. Ahora, con el valle completo, siguen pasando otras de sus especies, como en los caminos. Ya no se ganan, porque ya son tuyas, pero el valle no se queda vacío. Y el duelo de práctica contra la más fuerte de cada lugar, ya sana, ahora es parejo: pelea en el nivel de tus quimeras.
Quimeralia sigue en desarrollo. Saldrá primero en español, en México; el inglés queda listo para cuando el valle salga a más lugares. Aquí te seguiremos contando.
Lo que aprendimos: traducir bien empieza antes de traducir, con un glosario y una regla para lo que va a cambiar. Y hay cosas que sólo se ven jugando: todas las pruebas pasaban y el botón del idioma no cambiaba nada.